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< Masaje Relajante
y Terapéutico |
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Cuando una parte del
cuerpo nos duele o molesta, la acariciamos.
Masajeamos el músculo y los tejidos blandos en
búsqueda de alivio. No resulta extraño, pues,
que los beneficios del masaje y su capacidad
para mejorar la salud estén recogidos en
escritos milenarios, presentes en múltiples
culturas que han desarrollado sus propias
técnicas. Los hindúes lo convirtieron en objeto
de estudio, los egipcios confiaban en él para
aliviar el cansancio de cuerpo y mente, e
incluso los griegos socráticos alabaron sus
virtudes. Pero si bien la cultura oriental
integra el masaje como una acción de cura y en
ocasiones hasta mística, Occidente tarda en
admitir su práctica de forma reglada y natural.
Lo hace ligado al deporte, entendiéndolo como
una fórmula para combatir la rigidez, las
contracciones o los dolores reumáticos, e
incluso para favorecer la consolidación de
fracturas. |
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Sin embargo, las
bondades de un masaje no se limitan a estas
propiedades fisiológicas. También alivian el
malestar psíquico y combaten el estrés, relajan
cuerpo y mente, y si se reciben con confianza y
entrega, ofrecen la oportunidad de desconectar
por unos instantes.
¿Masaje terapéutico o relajante?
El masaje terapéutico y el relajante parten de
objetivos muy distintos. El primero pretende
curar o al menos calmar ciertas dolencias,
mientras que el segundo persigue únicamente
relajar a quien lo recibe o aliviarle, por
ejemplo, la zona de las cervicales tras una dura
jornada. El curativo lo aplica el profesional,
que conoce el cuerpo de sus pacientes y sabe
cuál es el problema a tratar y cómo ha de
masajear la zona lesionada o dañada. Bien a
través de la osteopatía (estiramientos óseos),
la quiropraxia (manipulación de puntos concretos
en las vértebras) o la reflexoterapia (presiones
sobre las terminaciones nerviosas de manos y
pies), han de ser sólo los profesionales quienes
así manipulen el cuerpo. Pero no hay que esperar
a que aparezca una lesión para acudir a ellos.
Si se estima que un dolor o una molestia
persistente es síntoma de que algo va mal, habrá
llegado el momento de ponerse en manos de un
especialista.
Un masaje desde la nuca hasta los hombros alivia
molestias y ayuda a combatir el estrés.
Un masaje, no obstante, no es sólo parte de un
tratamiento. Puede estar encaminado a la
relajación y confiarse a manos no expertas,
aunque en ese caso tan sólo se masajearán las
zonas del cuerpo que no presentes lesiones.
Atención al cuello
Sin duda, lo más habitual es solicitar un masaje
en el cuello y esto no es casual. Las
preocupaciones y los miedos, en definitiva, la
intranquilidad se concentran en la nuca. La mala
educación postural, hábitos como sujetar el
teléfono con la barbilla o sentarse con las
piernas cruzadas, cargan a lo largo del día.
Pero no sólo eso. El desequilibrio emocional
también se sitúa entre la cabeza y la espalda.
Por ello, un ligero masaje desde la nuca hasta
los hombros tiene la facultad de aliviar las
molestias y combatir el estrés. Al fin y al
cabo, dejamos aquello que nos pesa en manos
amigas, algo a lo que no estamos acostumbrados
en otros ámbitos o momentos del día. La terapia
del masaje puede aplicarse a toda persona e
influir positivamente en ella. |
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Beneficios de un
masaje relajante
• Sobre los músculos: Recuperan la elasticidad y
se disipan los signos de tensión.
• Sobre el sistema nervioso: Proporciona una
sensación relajante.
• Sobre la circulación: Activa el proceso
circulatorio, al aumenta el envío de oxigeno a
los tejidos.
• Sobre la piel: El peeling o la fricción de la
epidermis ayuda a liberar los desechos y a
eliminar las células muertas |
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Masajes
relajantes y terapéuticos en Tenerife. Masaje relajante
para músculos, sistema nervioso, cuello, circulación y
tratamiento para la piel. Santa Cruz de Tenerife |
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